marzo 22, 2023

Más vegetales y menos carne: las dietas basadas en vegetales

En la enfermedad renal crónica (ERC), los riñones no funcionan adecuadamente y no pueden filtrar los desechos y el exceso de líquidos del cuerpo de manera efectiva. Esto puede llevar a la acumulación de productos de desecho en la sangre y aumentar el riesgo de complicaciones. Si bien las proteínas son una parte esencial de una dieta saludable, ya que proporcionan los nutrientes necesarios para la reparación y el crecimiento del cuerpo, el exceso de proteínas en la dieta en la ERC puede ejercer una carga adicional sobre los riñones y dificultar su función.

Cuando se metabolizan las proteínas se produce un subproducto llamado urea, que debe ser eliminado del cuerpo a través de los riñones. Si los riñones no están funcionando de forma adecuada, el exceso de proteína en la dieta puede aumentar los niveles de urea en la sangre, lo que resulta perjudicial para la salud. Además, una dieta rica en proteínas puede contribuir a la progresión de la ERC y aumentar el riesgo de complicaciones, como la enfermedad cardiovascular. Por lo tanto, en la ERC se recomienda limitar la ingesta de proteínas para reducir la carga sobre los riñones y prevenir complicaciones. La cantidad de proteína que se debe consumir depende de la gravedad de la enfermedad renal y debe ser determinada por un médico o dietista capacitado.

¿Es posible consumir las proteínas necesarias siguiendo una dieta a base de vegetales?

Sí, los pacientes con ERC pueden comer una dieta de proteínas a base de plantas, incluso esto podría ayudar a su condición de acuerdo con un estudio reciente publicado en la revista de nutrición renal (Journal of Renal Nutrition). El autor principal de este estudio, el Dr. Shivam Joshi, nefrólogo en NYC Health + Hospital/Bellevue, menciona que los pacientes con ERC que consumen alimentos de fuentes vegetales demuestran una mejoría en varias complicaciones de esta enfermedad, como hipertensión, acidosis metabólica e hiperfosfatemia.

El Dr. Joshi destaca que las proteínas vegetales, cuando forman parte de una dieta variada, son una gran fuente de aminoácidos para los pacientes. Estos alimentos son ricos en sustancias saludables, como fibra, antioxidantes, fitonutrientes, vitaminas y minerales que contribuyen a mejorar la salud en general. Si bien en el pasado se han desalentado los alimentos de origen vegetal, con el paso de los años ha ido creciendo el cuerpo de literatura que documenta la seguridad y el beneficio de este tipo de dieta en pacientes con ERC. Los beneficios de las dietas basadas en vegetales se han hecho evidentes en el tratamiento de cardiopatías, diabetes y obesidad y, en el caso de la ERC, los alimentos pueden verse como complementarios al tratamiento farmacológico en este grupo de pacientes.

¿Qué es una dieta basada en vegetales?

Seguir una dieta basada en vegetales significa comer sobre todo granos integrales, frutas, verduras, legumbres (frijoles, chícharos y lentejas), nueces sin sal y aceites saludables, al tiempo que se reduce el consumo de alimentos de origen animal como lácteos, huevos, pescado, carne y aves. Para hacer que una dieta basada en vegetales sea lo más saludable posible, también hay que evitar los alimentos procesados, como son los productos y las sopas enlatados, los granos refinados (pan blanco y pasta, cereales altamente procesados o con alto contenido de azúcar, arroz blanco), bocadillos (papas fritas, galletas) y bebidas azucaradas. También hay que evitar los alimentos que tienen productos de origen animal como la pizza, las sopas a base de carne o queso y la mayonesa. Las dietas basadas en vegetales se han vuelto muy populares en los últimos años. Son ricas en fibra, vitaminas y minerales que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardiacas y otros problemas de salud. Los estudios sugieren que incluso pueden ayudar a evitar que la enfermedad renal empeore. Algunas dietas populares y bien conocidas basadas en vegetales son:

La dieta mediterránea. Esta es una dieta típica de muchos países mediterráneos, como Italia y España. Se compone sobre todo de cereales, granos, verduras, frijoles, frutas y nueces, junto con cantidades moderadas de pescado, queso, aceite de oliva, yogur y poca carne roja.

La dieta DASH. Esta dieta suele recomendarse para personas con presión arterial alta. Consiste en comer frutas, verduras, productos lácteos bajos en grasa, cereales integrales, pescado, aves y frutos secos. También limita el sodio (sal), los dulces, las bebidas azucaradas, las carnes rojas y los alimentos con alto contenido de grasas saturadas, colesterol y grasas trans.

La dieta MENTE. Esta dieta combina la dieta mediterránea y la dieta DASH para crear una dieta que se enfoca en la salud del cerebro. Los vegetales de hojas verdes, moras, nueces, aceite de oliva, granos integrales, pescado, frijoles y aves son el enfoque principal.

¿Puedo seguir una dieta basada en vegetales si tengo enfermedad renal temprana?

Sí. De hecho, los estudios muestran que en la enfermedad renal temprana hay diversos beneficios de seguir una dieta basada en vegetales, ya que esta puede:

Ayudarle a mantener un peso saludable. Los alimentos de origen vegetal suelen tener menos calorías que los alimentos de origen animal.

Bajar la presión arterial y el colesterol, lo que ayuda a reducir el riesgo de cardiopatías, que se presentan en más de 50% de las personas con enfermedad renal. Esto se debe a que, entre otras cosas, los riñones sanos ayudan a controlar la presión arterial, pero si están afectados por un padecimiento, es posible que la presión arterial esté elevada. Con el tiempo, la presión arterial alta puede provocar enfermedades cardiacas y causar más daño a los riñones. Una dieta basada en vegetales también ayuda al corazón de otras maneras al reducir el colesterol “malo” y ayudar a controlar el aumento de peso.

Reducir su riesgo de diabetes. Se ha demostrado que los alimentos saludables a base de vegetales ayudan al cuerpo a usar mejor la insulina. La insulina controla la cantidad de glucosa en sangre, la cual, si está elevada, puede provocar diabetes. Y tener diabetes puede empeorar su enfermedad renal. ¿Qué pasa si ya tienes diabetes? Se ha demostrado que las dietas basadas en vegetales ayudan a mantener la glucosa en sangre bajo control.

Mejorar los niveles de antioxidantes. Estos compuestos se encuentran en los alimentos y ayudan a proteger las células de daño. Son abundantes en alimentos de origen vegetal, como frutas y verduras. La vitamina C y E son ejemplos de antioxidantes.

Ayudar a evitar que la enfermedad renal empeore. Algunos estudios sugieren que al reducir el riesgo de enfermedad cardiaca, diabetes, colesterol “malo” y aumento de peso, la dieta basada en vegetales puede ayudar a retrasar o detener el empeoramiento de la enfermedad renal.

Otra ventaja de los alimentos de origen vegetal, como las verduras frescas y los cereales integrales, es que, al no estar muy procesados, contienen fitatos. Los alimentos de origen vegetal que no están muy procesados, como las verduras frescas y los cereales integrales, contienen fitatos. Los fitatos pueden unirse al fósforo, por lo que el cuerpo no absorbe tanto fósforo como lo haría con el consumo de alimentos altamente procesados o a base de lácteos, como el queso y la leche. En la enfermedad renal, el fósforo puede acumularse en la sangre y dañar los huesos y los vasos sanguíneos.

¿Qué pasa si tengo insuficiencia renal? Si tiene insuficiencia renal, es posible que aún pueda seguir una dieta basada en vegetales, si así lo desea, pero debe asegurarse de obtener los nutrientes correctos en cantidades seguras. Un nutriólogo puede ayudarle a crear un plan de comidas que funcione para usted.

¿Por qué consultar al nutriólogo? Si bien los estudios sugieren que una dieta basada en vegetales o vegetariana puede tener ciertos beneficios para la salud, también puede tener algunos riesgos para las personas con insuficiencia renal. Tener insuficiencia renal lo pone en riesgo de desnutrición. Una de las razones por las que esto sucede es por el propio

proceso de diálisis. Desafortunadamente, algunas proteínas se pierden durante la diálisis. El resultado puede ser debilidad, poca energía, pérdida de masa muscular, mala salud y disminución de la calidad de vida. Para reducir el riesgo de desnutrición, es posible que le hayan dicho que incluya algunos productos animales ricos en proteínas en su dieta.

Es posible que también le hayan dicho que limite las frutas, las verduras y los cereales integrales, lo que ayuda a controlar los niveles de potasio y fósforo en la sangre.

Ese es un buen consejo. Pero ¿qué sucede si desea seguir una dieta vegetariana o basada en vegetales por motivos religiosos, culturales o éticos? Ahí es donde un nutriólogo le puede ayudar. Con una planificación cuidadosa de sus comidas es posible obtener los nutrientes adecuados en cantidades seguras. De hecho, incluso puede haber algunas ventajas en las comidas a base de vegetales para las personas con insuficiencia renal. Según un estudio reciente, los pacientes de diálisis que siguieron una dieta vegetariana o basada en plantas tenían:

 Presión arterial baja
• Niveles más altos de antioxidantes, especialmente vitamina C, vitamina E y B-caroteno
• Menos proteína en la orina.
• Menos inflamación (hinchazón)
• Mejor sensibilidad a la insulina (capaces de usar mejor la insulina de su cuerpo)
• Un menor riesgo de enfermedades del coraz

Hable con su equipo de atención médica si está interesado en una dieta vegetariana o basada en vegetales. Al trabajar juntos, usted y su profesional de la salud pueden crear un plan de comidas que funcione para usted.

¿Qué más debe saber? No existe una dieta que sea adecuada para todas las personas con enfermedad o insuficiencia renal. Lo que puede y no puede comer cambiará con el tiempo, según la función renal que tenga y si tiene otros problemas de salud, como diabetes o enfermedades del corazón. Por eso es tan importante hablar con su equipo de atención médica o con un nutriólogo. Pregunte si una dieta basada en vegetales es adecuada para usted. Su equipo de atención médica puede derivarlo con un nutriólogo especializado en enfermedades renales.

Deja un comentario